Paisanos y seguidores

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20 de abril de 2008

los prados de la fuente del culo

Recuerdo que los niños y aveces los mayores le hacian de rabiar a esta señora, pues era una mujer mayor, creo que solo sabia de limpiar, era soltera. Para que te entediera la pobre, habia que estar todo el dia con ella, pero cuando le preguntaban: "¿porque no te casastes?", pues ella respondia: "por el chisme, pues mi novio era Jose el Pastoro".

Pues era guena mujer, tambien decia:" como me hagas mas preguntas voy a llamar a Maria de toñico", esa era la aguela. Pues cuando se pasaban con ella la aguela decia: " dejala en paz".

Se lavaba en el rio y llevabamos unas canasta de ropa. Algunas mujeres tenian una tabla de madera para lavar, nosotros no teniamos ninguna, y lavabamos en una piedra. Pues alli en la piedra retregas y retregas. La ropa blanca la tendia en el prado, despues se daba la vuelta para secarla, se quedaba muy blanca aunque no habia legia ni detergente, se lavaba solo el jabon que se hacia en casa. La ropa negra la lavaban con grea, que era un barro de color, aunque yo creo que eso era mugre, pues eso se cogia en el corral de Matias.

Valgame Dios que miserias habia. Recuerdo que la fuente del culo habian unos bueno prados para teder la ropa, pues la que habia que secar, se tendia en zarzales. Como fueras con bullas a recogerla se quedaba en el zarzar la mitad, por eso siempre habia que coser siempre algun rajon . Pues las madres siempre cosiendo y las aguelas para coser los calcetines ponian una botella dentro para ver bien el abujero.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Lavábamos con jabon de sosa, ese que se hacia con el aceite usado. No sabíamos entonces que estábamos "reciclando".
Es cierto, esa ropa enjabonada y tendida a sol corría muchos riesgos con nuestra falta de destreza y las ganas de juego. Mi madre, siempre fiel a la máxima "mejor prevenir que curar", me aleccionaba insistiendo en regarla con frecuencia para evitar que "se consumiera con el sol" porque entonces duraría poco y también en humedecerla con agua limpia antes de quitarla con cuidado para evitar rasgarla. Se gana mucho haciendo las cosas "con tiento", insistía.
Tenia razón. De otro modo pasaban esos accidentes. Ya era demasiado el trabajo que tenían nuestras madres para añadir tarea con nuestro descuido. Aunque era difícil. Eramos niñas y nos costaba sustraernos al deseo de jugar. A me dejaba boquiabierta el saúco que crecía junto al río. Ahora han plantado uno en el parque donde llevo a mis hijos a jugar y cuando lo veo, inevitablemente, vuelvo a recoger los trapos, tras chapotear en el agua.

Anónimo dijo...

Querida Conso, queria darte las gracias a ti por leerme y a tus padres por lo bien que se portaron cuando cuidaban el pie a mi aguela.
Tu abuela y mi abuela fueron intimas amigas. Besos y abrazos para todos

Anónimo dijo...

Acabo de comentar a mis padres lo que les dices. Ellos te devuelven el saludo.
Me pide mi madre que te diga que se acuerda de ti y de cuando vivías en lo alto de la calle del horno, justo al lado de mi tia Mercedes. Que eras muy guapa y supone que sigues estando tan prenda como siempre.
Tu abuela Maria Pudas compartía muchas cosas con mía abuela Maria Reyes, entre otros sus devoción. Ya sabes que las dos rezaban mucho, jajaja.
un fuerte abrazo.

PD. Sigue contándonos cosas y si te apetece pasate por nuestro blog: www.papelybit.com a seguir compartiendo mesa camilla.

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