La aguela decia que los pueblos que no conocen su historia, estan condenados a repetirla.
Bueno antes en Lapeza para que los pajaros no se comieran las hortalizas o las simenteras, ponian unos espantapajaros en los campos, que a veces parecia, que estaba el dueño estaba alli guardando.
Pues ponian una pata vestida con su sobrero y daba miedo cuando pasabas. Nadie se atrevia a coger nada y asi estaba todo guardado.
La aguela paterna tenia un farol y lo ponia encendido y parecian las animas, nadie se acercaba a los melones, todos corrian alejandose. Tambien habia unas calabazas grandes, pues le quitaban la carne de adentro y le hacia unos abujeros como si fuera una cara con la boca, la nariz los ojos y luego metian una vela dentro. Parecia un fantasma. Asi era como todo estaba guardado y eramos felices.
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