Paisanos y seguidores

28 de mayo de 2011

Bendicion de mesa en La Peza



Cuando yo era chica, la verdad que antes havía mucha devoción y la verdad, el mes de mayo era el mes de las flores, era donde todos le cantábamos a la virgen ,

Venid y vamos todos
Con flores a María,
Con flores a porfía
Que Madre nuestra es.

De nuevo aquí nos tienes
Purísima Doncella,
Más que la luna bella,
Postrados a tus pies.


El trece de mayo la madre de Dios descubre el misterio de la encarnación,
Ave Ave Ave Maria
El trece de mayo en coba de ira bajo de los cielos la virgen Maria.

Bien pues en mi pueblo, la verdad, que se tenia mucha fe y se le hacia ofrendas de las flores a nuestra madre, todas las tardes durante este mes tan hermoso. Pues había vecinas quienes hacia unos altares de flores en las calles de La Peza y estaban toda la noche acompañados por todos los vecinos. Era muy hermoso.
Bien pues yo esto lo tengo, porque como decian: “lo que se aprende de pequeño no se olvida”… y yo como casi siempre esta con la abuela, mientras mi madre echaba jornales en el campo, ella me enseño todas estas cosas tan hermosa como es el respeto a lo divino, pues rezábamos el rosario, se bendecia la mesa siempre.
Decian asi cuando íbamos a comer:

El niño de Dios
que nació, en Belen,
bendiga la comida
y a nosotros también,

Bien pues hoy he estado viendo a la ermita de la Virgen de Fátima, en la Lancha de Cenes, y el párroco de esta, ha dicho que la verdadera imagen de esta virgen esta en esta ermita de Cenes y otra en Portugal, pues dice que la hizo el mismos escultor y que vienen a veces los portugueses en autobús para contemplarla.

Bien pues a mi me recuerda, la fe que se le tenia, pues yo recuerdo que se hacia unas mandas que era ponerse un habito de color, segun el santo. Pues se vestía con esta ropa y hasta que no se rompía no se mudaban de estas. Es decir que se les tenia que romper el traje del uso, pues yo recuerdo gente vestida de morado y de varios colores por las calles blancas de La Peza, como fichas de parchis

Y estos vestidos tenían como unos cordones de color que los tuviera el santo, era hermoso, pero a la ver muy sacrificado hasta cumplir la promesa.
Segun el favor del santo era el color del habito y así salían por todo el pueblo hasta que se rompia


2 comentarios:

*Luna dijo...

Hola cielo gracias por seguir mi blog
un texto muy bello
un beso

teresa dijo...

Maria todo lo que has contado lo he vivido yo tambien.
Tengo 61 año, no se los que tienes tu pero creo que vivimos el mismo tiempo.
La Oración a la Virgen Maria la recuerdo perfectamente, las promess de habitos. una tia mia hizo una y se puso el hábito colo marron. Fué un gran sacrificio porque era muy presumida.
Me ha gustado recordar contigo.
Un abrazo grande para ti mi querida amiga.

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