Paisanos y seguidores

16 de mayo de 2011

Frayleopoldo, por Dios...



Quiero contaros la verdad que yo soy muy feliz con mis nietas, pero la verdad que las veo poquito porque esta esta estudiando, pero cuando era chica yo era la mujer mas grande de esta tierra, bien pues nos ivamos a la playa un mes entero y allí era donde yo disfrutaba con todas mis nietas.

Pues la verdad que era feliz lo juro, pues siempre nos íbamos Alicante, pues alli vive uno de ellos y la verdad que allí se juntaban todos, pues a mi lo que mas ilusión me hacia era verlos en la mesa con una buena sandia fresquita y comiendo mis niñas en una mesa mas grande.
A veces juntábamos dos mesas, porque la verdad éramos muchos.

Este tiempo yo era muy feliz, bien pues yo cuando tenia a todas mis nietas juntas era una bendición, todas contentas porque a pesar de la distancia, de que unos viven en un sitio y otros en otro pueblo, pero desde pequeñas se han juntado y eso les ha hecho una unión muy bonita, pués como he dicho, yo junto a ellos, era la mujer mas feliz de la tierra, pero la verdad que todo no es bonito, pues os cuento uno de los días que venianos de la playa, pues a mi me gustaba que el apartamento este junto al mar, pues así no teníamos que hacer mucho recorrido .

Cada uno cogía sus cosa y estábamos pronto, allí pues ellas conmigo lo mismo a mi me gusta ver amanecer el sol y ellas las mayores venian conmigo, son recuerdos muy bonitos, los de la infancia de mis nietas, bien pues yo soy muy devota de este fraile de Granada Frayleopoldo pues donde quiera que valla, alli me lo llevo conmigo y siempre esta en mis labios y en mi corazón.

Bien pues uno de los días que como he dicho veníamos de tomar un helado, porque en Alicante esta muy buenos, en los arenales del sol , pues bien, venianos muy contentas, mis cuatro nietas y una sobrina de mi niña y yo, pues estábamos junto a la playa viviendo y el ascensor ya estaba viejo o no se que paso, la cosa fue que como estaba, todas junto a mi después de terminar los helados . nos subimos en el ascensor las cinco y en medio del camino, se queda parado.
No se, al principió todos callando, pero yo creo que estuvimos unos cinco minutos los seis allí y la verdad que tocábamos el timbre y nadie nos escuchaba.
Allí solos pero la verdad que fue cuando empezó el pánico, todas empezaron a llorar y yo la verdad que me dio entonces miedo ,viendo que nadie escuchaba nada, pues yo lo juro que dije: Frayleopoldo, por Dios...
Y no se como, pero no tardo nada en empezar a andar el asesor.
Así que desde entonces le tengo un respeto a los ascensores que como pueda subo andado, pues la verdad que me paso a mi en Alicante.
Un beso a esta buena tierra, como es Alicante. Un abrazo para todos, de Maria

3 comentarios:

Julie dijo...

Yo también le tengo devoción a Frayleopoldo, y me gustaría ir un día a Granada para verlo en su lugar, que me han dicho que es emocionante. Seguro que quien te ayudó fue él, pues es muy milagroso. Bonita historia. Un abrazote. Y nunca dejes de agradecerle y pedirle.

Natinat dijo...

Gracias María por atender mi sugerencia, te prometí volver y aquí estoy, y la verdad que si, muy bonito tu relato con anécdotas familiares muy interesantes me traen recuerdos de mi infancia, y lo relativo al ascensor, pues la mera neta del planeta es que la fe tiene mucho que ver, y puede que así haya sido, que Fraylepoldo les haya dado la ayudita de echar a andar el dichoso ascensor... y te confieso que yo también les tengo "cus cus" a los ascensores... jejeje

Bueno cuídate y por aquí andaré leyendo tus relatos

Besos de Naty

Maria Reina de los Mares dijo...

Tiene mucha , razo yo creo que er fue quien me ayudo , a si que cuando venga a Granada , ya vera ,que lugar tan hermoso como es su capilla , pues aqui en esta tierra , tiene usted tiene una amiga que soy yo maria un beso y que fryleopodo, nos vendiga , y nos libre de todo mar ,

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