
Esta es una puerta con la gatera. Era de Maria de Matias. Había que subir unos escalones para subir. Estaba cerca de la casa de la abuela, al fondo del callejon. Eran primos de la ganga
La gatera era para que entraran los gatos y comerse los ratones.
4 comentarios:
Hermosa puerta, parece una blanca confidente de íntimas historias. Gatos y gatas por testigos.
Un saludo fraterno desde el confín austral!
María, qué interesante, sí, en Guadalajara también hacíamos gateras para los gatos, y todavía hay puertas con gateras. Muy interesante. Muchas gracias.
El otro día te encontré en mi blog y he venido a quedarme en el tuyo. Un abrazo
Un blog muy emotivo y con nostalgia de otros tiempos.
Si me haces un huequito, me quedo en tu casa.
Besos, guapa!
Publicar un comentario