Contaba la aguela que habia una mujer en Lapeza que se llevaba mal con el marido y siempre estaban enfadados. Pues decia: “el dia que tu te mueras yo me emborracho”. Pues llego el dia que murio el.
Ella cogio una botella y se la puso entre las pienas y con un pañuelo en la cabeza, pues la gente la daba el pesame y ella con la botella en las piernas, de vez en cuando un trago de vino.
Pues ella decia:"estos traguitos estarian para mi". Pues traguito a traguito se bebio la botella entera.
Otro se decia asi: traguito a traguito se anda el camino.
Otro se decia asi cuado no se decia la verdad, al pan, pan y al vino vino
Otra se decia en todas las casas cuecen habas y en la mia a calderadas
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