Paisanos y seguidores

16 de septiembre de 2010

La tierra negra de los gabanzos y el mal pelaje de las bestias


Antes en La Peza se decia de la tierra negra salen los garbanzos tiernos. Pues yo recuerdo que los sembrabamos en un secano del baldonado, esto estaba junto a la Encanta.
Bien pues como decia la ágüela, la tierra da de comer a todos pero hay que cuidarla y hacerles barbecho como antes, pues en La Peza se criaban los mejores trigos y cosechas pero la verdad que había que cuídarla

Bien pues yo me acuerdo que cuando una haza se havía sembrado dos veces de cereales como es la cebada o el trigo, pues esta havía que hacerle un barbecho para que descansara. Eso era que se araba la haza y se dejaba un año sin sembrar y solo criaba yerbas, pero la verdad que cuando el año que havía descansado, este barbecho se sembraba y se recogía trigo para todo el año

A mi me hacia mucha ilusión cuando mi padre decía ya tenemos la tierra preparada. Era hermoso como se cogían los mulos, estos se aparejaban con el arado y el ubio.
El ubio y con esto y el saco de la simiente, al secano y yo siguiendo a mi padre que Dios lo tenga en su gloria, pues cuando ya estaban los animales, es decir la yunta preparada, el iba con una espuerta atada al hombro, como si fuera un bolso y sembraba el trigo.
Este trigo se echaba a pulia, para que cayera por todos sitios, pues después se pasaba con la yunta todo el día dando paseos

Pobres, cuando llegabas a la punta de la finca, otra vez y así todo el día. Esto se le llama lva una hora que era todo el día arando. Era hermoso cuando se decía vamos a fumar, que era cuando se comía la merienda. Así soltaba a los mulos para que descasaran mientras comíamos el campo agradaria verlo, pero hay que cuídarlo,

Ahora en el mes de octubre es cuando se siembra el trigo, pues la cebada se puede sembrar mas tarde, es decir cuando se recoge el maíz pues yo recuerdo ir con mi padre a sembrar habas o garbanzos. Estos havía que ir detrás de la yunta, pero la verdad que todo el día dando paseos, tiene gracia pues havía que echar la simiente poquita a poco, pero yo como he sido un poquito floja, pues cuando llevaba la semilla la echaba casi a puñados y me decía:" María que esto es para todo el haza y tu solo vas a sembrar dos surcos". Asi que havía que pararse

bien esto yo lo recuerdo con mucha alegría, cuando íbamos al campillo o al Lantisqué donde fuera, porque todas las tierra de La Peza son hermosa.

Bien pues a los mulos por la noche antes me olvidaba havía que échale un pienso para qué estuvieran alimentados , esto era el pesebre lleno de paja y se le regolvia un severo que era como un bolso lleno de cebada junto y así estaba bien alimentados, porque sino te decían:" mal pelaje tienen las bestias, esta comen poco".

Así que la verdad havía miseria para todos, incluso para los animales, pero felices solo de pensar en la parva que íbamos a coger, es decir las fanegas de trigo que estábamos sembrado, pues compasaba como el cuento de la lechera, que antes de cogerlo ya estábamos llenando los sacos.
Pero como he dicho, los mejores años de mi vida los he pasado en mi pueblo, que se llama La Peza. En los mares verdes de trigo y cebada de La Peza.
María

No hay comentarios:

La Peza y sus leyendas

La Peza y sus leyendas
La Peza y sus gentes