Paisanos y seguidores

25 de agosto de 2010

Han nacio pollos en el cantaro


Un cuento que me contaba pues contaba que había una vez una familia y esta tenia una niña, pero estos eran muy pobres, pero felices con su niña
Esta niña se llamaba Maurita pues ella decía que desde que era pequeña, era una manda, porque ella solo recuerda hacer mandados.
Pues de buena que era, dicen que cuando sus vecinas tenían que mándale algo de regalo a alguien, por ejemplo en Navidad o Semana Santa, pues iban en busca de Marujilla.
La verdad que Marujilla era buena o tonta. Las vecinas le decían:”
ve a llevarle esto a mi suegra y asi no le veo la cara “.
Pues ella recuerda que era una cesta de tapadera, de esas de mimbre, en pequeño y allí metían lo que querían y como era tan buena pues ella lo llevaba.
Cuando volvia le daban caramelos y le preguntaban:”
¿que te ha dicho?”.
La cosa es que ella creé que a partir del regalo ya hacian las paces, la nuera y la suegra.

Bien ella recodaba que la querían mucho los vecinos.
Esta niña siempre estaba con su ágüela, mientras sus padres estaban trabajando en el campo, pues cuando estaba en casa y su madre venia del campo, la madre le decía:”
Marujilla ve por este mandado”…” por el otro”..
La cosa es que ella se recuerda como garbancito, haciendo mandados de pequeña, pero muy feliz, pues cuando esta niña tenia cuatro años sus padres le compraron un hermanito y este si que era gracioso.
Su madre la quería mucho, siempre estaba haciéndole gracias, pero la pobre de Marujilla siempre era la misma pues esta cuando iba hacer algún mandado pues se distraía con una mosca pues recuerda que su madre cuando la mandaba alguna parte le decía:"
mira voy a escupir en el suelo como se seque y no hayas venido ya sabes lo que te espera".

Entoces la niña corría mas que un gavilán. Tambien recuerda a veces que sus vecinos se estaban en la puerta al fresco y ella iba a por un cántaro de agua y descansaba junto a los vecinos que estaban en la puerta tomando el fresquito y como estaba agusto pues allí con su cántaro se tiraba un buen rato y los mayores le decían a la niña: mira vete, que ya nacido los pollos en el cántaro
y ella se lo creía pues le decían: “¿No sientes que están piando?”.

Pues era tonta o pequeña, pues cuando llegaba a su casa cogía el cántaro y lo vaciaba para ver los pollos que le habían dicho los vecinos.
No se que pensar de esta niña, si era tonta o chica, pues la verdad que fue creciendo y ella solo recuerda ser una mandadera y muy obediente siempre
A su madre le hacia todo, ve por un ascuas, ve por una hebra de hilo, ve por un trocito jabón y así con todo, pero ella era muy feliz con su hermano. Pues este,como era muy gracioso y y ella era mas payasilla, pues siempre recuerda que aun no ha podido olvidar que unas de las veces que estaban en casa junto a la lumbre había unas varilla de almendro y el niño le decía a su madre:¿
mami le pego? si
Y ella de pena se ponía mala
También recuerda que venia una niña a casa donde la madre trabajaba y ella dice que aun se acuerda que esta era muy graciosa y su madre le dijo:”
Antoñita péiname y te doy una peseta si me sacas algún piejo”
Y ella decía que también le daba pena que no fuera ella quien sacara el piejo. Pero así era la cosa. Esta niña era feliz pero ella cree que por su forma de ser. Su madre no la quería pues ella no recuerda que su madre le diera una paliza pero tampoco un beso de pequeña no se lo sabe explicar todavía, pues siempre ha sido muy obediente y ella ha querido mucho a sus padres hasta que murieron junto a ellos, pero ella dice que se ha sentido siempre muy vacia

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