Paisanos y seguidores

6 de agosto de 2010

El angel de la guarda y las cebollas de La Peza


Os cuento decía la ágüela que todas las personas cuando nacíamos teníamos un ángel de la guarda y este nos protege de todo mal
Bien, pues este lleva las cuentas de todo lo bueno que hacemos. Bien pues dice que había una vez una mujer que era un poquito malilla, es decir que no le gustaba hacer el bien a nadien
Esta dice que decía:” to pami “
pues aun asi, su ángel la seguía guardado. Pues esta mujer jamás hizo nada bueno, solo que le había prestado a una vez a la vecina que se había puesto a guisar y no tenia cebollas, pues esta le presto una.
Pues esta mujer seguía siendo lo mismo, no hacia un favor aunque le pagaran. Ella a su aire. Bien pues como decía la agüela, ella siempre tenia su ángel a su lado, pero la verdad que ella no sabia que cuando uno muere tiene que rendir cuentas de lo bueno que hagamos y de lo malo.
Pues bien, esta mujer murió como todos algun dia.
Pues la verdad que allí estaba san Pedro el ángel y la mujer. Y San Pedro allí con su libreta pidiendo cuentas de sus buenas obras, pero este la verdad que tenia pocas, por no decir ninguna.

solo por su egoismo todo para ella, pues dice san Pedro: “lo siento, pero aquí no tienes nada es decir ninguna obra buena, así que de el tirón a atizar las calderas del infierno”

Pues su ángel que estaba allí junto, le dice espera que voy a recordar algo bueno a lo largo de su vida y este estuvo buscando y se acordó que le presto a la vecina la cebolla para hacer la comida.
Pues dice: “ Bien, te vas a salvar del infierno porque tienes una obra guena, haber sido servicial con tu vecina, cuando iba hacerla comida, pero como no es suficiente, te voy a poner esta cebolla con todas sus matas y raíces y te coges de ella y si logras salir de aquí, estarás con nosotros en el cielo. Así que vamos a ver”.

Pues gracias a su ángel, logro que le hicieran la prueba de la cebolla. Y ella que estaba en el infierno junto a las llamas, se engacho a la mata de la cebollas y casi lo logra.
Pero como era de esperar, toda criatura que estaba allí, se engancho de ella y quería salir, pero ella como solo pensaba en ella, estaba dando patadas, o como decimos hojeando moscas y no quería que se salvara nadie mas y al final ella tambien al suelo, es decir al infierno. Así que hay que hacer el bien sin saber a quien, que ya el Dios del cielo te dara la recompensa.

Pues ya me acuerdo de una oración que decía asi:

Angel de mi guarda
dulce compañía
no me desampares
ni de noche ni de día
que si me dejas sola
yo me perdería

No hay comentarios:

La Peza y sus leyendas

La Peza y sus leyendas
La Peza y sus gentes