Paisanos y seguidores

2 de marzo de 2013

SABER Y GANAR


Al año de nacer el Imbécil yo me empecé a mear en la cama. Es la primera vez que lo denuncio públicamente. No lo hacía por molestar, me meaba así, sin darme cuenta . Soñaba que iba al váter. Era todo hiperrealista. Eso sí, cuando el pis se enfriaba yo empezaba a notar la mancha asesina que había empapado toda la sábana y me entraba un frío horrible. Me salía de la sábana , me tumbaba entonces encima del edredón y me volvía a dormir envuelto en él , como si fuera un flamenquín. Luego, por la mañana, oía la voz de mi madre, que se asomaba al cuartillo, me veía y le decía a mi abuelo: “Otra vez se lo ha hecho, papa.” Yo cerraba los ojos y me tapaba los oídos y me daba rabia tener que desayunar con la cara del que se ha meado, que es una cara como de delincuente bastante común.

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