Paisanos y seguidores

9 de diciembre de 2011


A UN OLMO SECO
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.


5 comentarios:

Julie dijo...

Me encanta Machado. Gracias por traerlo. Besos.

Chelo dijo...

Precioso poema de Machado.
He estado de viaje y por eso voy un poco retrasada en los comentarios.

Feliz Navidad . Un abrazo

Eduard Ariza dijo...

Creo que todos tenemos nuestro olmo, más o menos parecido al de Machado, más o menos urbano, más o menos rural.

Ángel-Isidro dijo...

Buena selección Maria para nuestro
recreo, un hallazo poético de muchos
quilatesn no se puede esperar menos
de Antonio Machado. Gracias Maria
Rodríguez.
Un beso
Ángel-Isidro

http:// elblogdeunpoeta.blogspot.com/

Jacky dijo...

Hermosas palabras! Un placer leerte.

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