Paisanos y seguidores

19 de julio de 2015

la mercedora chiquitita de La Peza



 La verdad  que el que cuece y amasa de to le pasa y eso fue lo que me paso a mi, pues  la verdad era que antes, hace mucho tiempo solo tenía un niño y nos fuimos de la tierra donde naci con el, porque mi esposo  trabajaba en los teléfonos, poniendo cables y postes por los campos
pues la verdad que yo jamás havia vivido fuera de mi tierra, y pues nosotros  parecíamos los de circo o mejor dicho como los caracoles con la casa acuesta yo me acordaba de mi pueblo y de su agua, cuantas veces la he echado de menos
y su pan y su agua era lo que más hasta que ya aprendí a comprar las garrafas, bien pues nosotros   la verdad que estábamos agusto, porque  gracias a Dios teníamos que comer , pues la verdad que se compartía el piso con otras  compañeras  a un que avecés la gente no se  fiaban de nosotros porque  a la mejor  llegaba una brigada de gente con sus familia y cada una llevaba sus cosas pues en los pueblos pequeños decía ya están aquí los titiriteros, y la verdad que nadie quería  pues yo una de las veces que nos trasladaron estábamos en Fuengirola y la verdad cada ver  que te cambiabas te sobraban cosas, pues yo tenía una mercedora chiquitilla de mi niño que era  donde yo  lo sentaba y  era tan bonita  que después de  ha berla usado  más de un año, dice una señora 
se la compro
y yo toda una buena marchanta dije
se la vendo
recuerdo que la vendí más cara que la compre y me dieron 5 duros que eran 25 pesetas  así que después yo tan feliz porque tenía una cosa menos  que llevar  en el viaje
éramos felices

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