
En Lapeza un forastero le preguntaba al aguelo Diegoliche:"Oye ¿tu por que te conservas tan bien, tan joven?"
El aguelo diegoliche le contestaba: "Por no discutir"
El otro le replica: “ No, no será por eso”
Y el aguelo le respondio: “Por no será”
Os cuento, antes cuando nos marchamos de emigrantes a Barcelona, o a otro sitio como Alemania o a Mallorca, se pasaba mal hasta que nos adaptabamos, estabamos perdidos hasta que ya te integrabas, pues me acuerdo que un familiar mio se fue a Barcelona . pues buscaron una vivienda, que pena, pues contaba que cuando llovia toda la casa tenia goteras y muy poco espacio en la casa, que no podian ni mover las camas para que no se mojaran . pues me acuerdo que decia que tenian que poner sombrillas encima de la cama, para que no callera el agua, era de pena tanta miseria para todo.
Yo me acuerdo que con los idiomas, o las lenguas era lo mismo hasta que no se aprendia hablar, era dificil comunicarse solo por señas. Pues una mujer de Lapeza que estaba en un hotel trabajando y para darle las gracias le dijeron una palabrota y ella entiende otra cosa, como una groseria, nosotros los pezeños que no tenemos pelos en la lengua, contesto:" eso se lo dices a tu madre, desgraciado". Despues lo comento y sabeis lo que queria era fuego.
Os cuento, antes en Lapeza, andaban los animales sueltos por todos partes, pues bien me recuerdo cuando se escapaba la mula y despues no podiamos de cogerla. Se decian unos a otros: " ten cuidado que se ha escapado los mulos de algun vecino o de otro".
Mi hermano Pepe , trabajaba con Godoy en su cortijo, junto a Bartolo, pues Godoy tenia una yunta de mulos, que solo ponerlos el nubio empezaban a dar coces, que no habia quien los parara, pero mi hermano Pepe los conocia y decia: "Bartolo anda ve tu, que parece que te conocen". y a veces cuando los ponian en el prado para comer, el rastrojo, los trababan de las manos y no se podian de mover.
Por las calles de Lapeza paseaban gorrinos, mulos, vacas, burriquillas, gallinas chuecas seguidas de sus pollitos, cabras y ovejas, el marrano jabali, los gatos detras de los ratones y a veces se perdian las cabras por los tejados, pues contaban, que una vez se perdio un chota , pues el dueño, busca que te busca, pues le preguntaba a todos los que se encontraba: ¿Has visto mi chota pinta?. Hasta que le dice el niño que era vecino:" mira no la busques mas, que mi madre la tiene en la orza frita", pues la pobre mujer tenia muchos hijos y habia mucha hambre
Os cuento, antes en Lapeza, como en todos sitios habia unas camas de pirinola, era de hierro, con unas bolas doradas en los cabezales y los pies. Pues os cuento, el aguelo murio y ellos tenian la casa de planta baja y arriba los cuartos, cuando tenian que subir arriba a por algo, mi madre que era pequeñita decia que no subia, que estaba su papa en la cama.
La aguela decia: "eres torpe. No puede ser".
Pues ella decia:"ven mama, que es verdad".
Pues no habia quien subiera a la habitacion.
Pues sabeis que era, antes tenian unos sombreros, pues el tio Jose, que era el mayor de los hermanos de mi madre, cuando se acostaba, ponia la ropa en la pirinola de la cama, porque antes no habia tantas perchas como ahora, se quitaba los pantalones y los colgaba, despues la chaqueta y por ultimo el sombrero en la pirinola.
De verdad que parecia un hombre, era de miedo, hasta que la aguela lo descubrio los pequeños no subian arriba ni a palos.
Contaba la aguela, que el aguelo y su hermano, que eran dos hermanos siempre muy unidos, siempre estaban bailando. Ellos eran carboneros, siempre estaba haciendo carbon. pues decia que las chicas del pueblo los rifaban, eran muy ligones, siempre eran los que formaban los bailes.
Pues ellos, cuando no los dejaban entrar en el baile, ivan y lo desbarataban con otros chicos . Pues no se que trastada hicieron que de seguida se fueron a dormir. Pues fueron a casade ellos para decirselo a sus padres, llegaron a su casa a preguntar por ellos y dice a su madre: "mira ,tu Toñico y tu Jose Maria han hecho esto o lo otro. Ella dice eso es imposibre, pues mis hijos estan acostados, no es verdad, pues ella decia pasar a verlos estan dormidos. pues pasaban y los veian y decia es imposible nosotros diriamos que han sido ellos .pues en la realidad, eran ellos pero se hacian los dormidos. Hacian cada trastada cuando era mozos
Contaba la aguela que antes en Lapeza, las mujeres tenian como unos coletillos que era con unos cordones junto a la cintura, por delante pues se ajustaban segun el pecho que se tuviera. Eran bonitos, tenian encajes o puntilla bordada.Tambien contaba que las mujeres tenian unas faldas muy bonitas para bailar. pues decian que las mujeres se ponian como unos pololos estaban con mucha puntillas, despues se ponian unas faldas bordadas, eran de colores, bordadas con unos ramos de flores de todos los colores.
Arriba se ponian como unas blusas de tela de batitas, muy bonitas de muchos encajes por las mangas y el escote. Eran muy bonitas, pero con poquito escote.
La aguela decia que despues se ponian un manton de manila de todos los colores y bailaban unos fandagos muy bonitos de Lapeza. Estaban todos muy bien adornados.
Pues decia que se tenian unas guenas castañuelas y unos violines, que parecia que se estaba junto al cielo, todos bailando y contentos, eran muy felices.

Hoy dia veinte de julio estoy muy triste, porque una prima mia ha muerto. Era muy joven como yo, tenia sesentaydos años. Nos ha dejado a todos tristes, pues era muy guena. Era madre de tres hijos y solo tenia una nieta.
Bueno, solo decirle al señor que la haya recojido en sus brazos.
Es triste ahora recordarla como era , mi prima Angelitas era guena, guena de verdad. Yo de chica, siempre estube con la aguela y con ella. Lo pasemos muy bien juntas, ella, mi prima, era una persona que transmitia paz.
Os cuento cuando era chica me gustaba mucho el pan con aceite y azucar. Que gueno que esta, solo de pensar me da hambre, esta muy gueno.
Mira como se hacia, se coje un canto de pan se le quita el miajon, se echa aceite y despues se echa azucar. Despues se junta como si fuera un bocadillo y esta de gueno. Probarlo y ya vereis que es verdad.
Tanbien se comia pan con chocolate, pero menos.
N0s daban una onza de dos dedos y nos decian:"tener cuidado, no te lo comas rapido, pue tienes que tener para toda la merienda".
Asi que se tiraba un bocaditto chico de chocolate y cuatro de pan.
Asi que como yo era tan galocha me ponia mala sin estar, para que mi madre me hiciera dos onzas de chocolate en el cazo.

Fue antes, en Lapeza como en todos los sitios de España, en ese tiempo habia mucha hambre, tanta hambre que la gente se quitaba las cosas del campo unos a otros. Eran tiempos de mucha miseria.
Pues mas mal que bien, contaban en Lapeza, la historia de una familia que tenia muchos hijos y de un borrego que les entro por el tejado, escapado del corral de un vecino. Pues la familia dice:"callad, que lo vamos a guisar, lo metemos en la orza y nos lo comemos poco a poco".
Pero el dueño de la chota busca que te busca por todos sitios y por todos los tejados del pueblo, pero no encotraron nada.
Pues el niño pequeño le dijo al dueño de la chota: "no busques mas la chota, que la tiene mi madre en la orza para comernosla".
Fue gracioso, como dicen los niños y los tontos dicen la verdad, asi que la aguela decia que entre cielo y la tierra no hay nada oculto o tambien decia no la hagas, no la temas.
Cuando la cosas le empezaron a ir bien a esta familia de la Orza y en medio de una discursion decian a sus vecinos: "vosotros es que sois unos matahambres", le contestaban: " nosotros pasamos hambre, pero no nos hemos comido la chota del viejo".
Desde entonces se dice que en Lapeza las cabras no caen del campanario sino que se caen en la orza.
En Lapeza antes cuando no habia hornillas de butano ni vitroceramicas, se iba a por leña al monte. El ayuntamiento repartia unos vales para que la gente fuera a por leña al sitio que le asignaban y no se pusieran donde quisieran y no destrozaran el monte.
Habia un hombre que repartia los vales y cuando llegaban al monte, decia:" tu aqui o tu alla."
Pues este buen señor , por llamarlo de alguna manera, como era uno de los que mas mandaba entonces en Lapeza, pues a quien a el le daba la gana, pues le daba el trozo mejor y mas cerca del pueblo.
Pues antes en Lapeza, como en todos sitios, la gente se enfadaba y se decian cosas desagradables unos a otros. Pues la mujer de un hombre muy bueno que fue a por leña le habia cantado las cuarenta al sinverguenza que mandaba en el monte y el que repartia los vales estaba rencoroso con esta mujer con la que se habia peleado, pues sabeis que hizo el desgraciado, pues cuando llego el marido a por el vale para la leña, le dijo: "mira Jose, si tu quieres terminar pronto, hoy te doy el mejor trozo de monte, para hacer la carga, pero a cambio le tienes que pegar una paliza a tu mujer cuando llegues a casa, pues yo no puedo pegar a una mujer y me ha dicho cosas muy feas cuando me he enfadao con ella".
Asi que en toda partes hay gente buena y gente mala.
Os cuento que el otro dia fui a Lapeza. Me dio mucha alegria porque como digo, me siento feliz con todos mis paisanos. Pues me encontre a una paisana que se llama Maruja y le comente lo del blog y hablando ella me dijo: " Maria es verdad todo lo que dices en el blog, pues cuando eramos pequeñas, no teniamos ni bragas".
Yo ya no me acordaba, pero ahora pienso que es verdad lo que me decia la Maruja, porque la aguela, como las demas madres de Lapeza, nos hacian las bragas con lienzo, que era una tela la mas de tiesa, era como las sabanas.
Aquellas bragas caseras, ahora a mi me recuerdan mas a un pelele que a unas bragas, eran como una bolsa de tela de esas para el pan, pero con dos abujeros, uno por cada lados y con una goma en la cintura.

pues yo creo que de eso biene el refran que se decia:" el que no esta hecho a bragas las costuras le hacen llagas" .
La verdad es que era de pena, que miseria, recuerdo algunos remiendos daban miedo y como en todas las puertas las mujeres estaban cosiendo o mejor dicho remendando. Era bonito ver las vecinas sentadas en el fresco haciendo bragas, con las sabanas, las tijeras y la goma elastica. Todas blancas.
Me viene a la cabeza que en el pueblo de Lapeza todo el mundo hemos y somos trabajadores, unos nos buscabamos la vida con la labor del campo y otros marchantes, comprando burros y vendiendo bestias.
Un dia uno compro un burro por cinco duros a uno que trabajaba en la resina, pero con la condicion de pagarlo cuando ganaran dinero arreando cargas de leña a Granada con el burro cojo.
En eso un dia se fueron a Lapeza, estaban bebiendo vino y convidandose los compradores, los vendedores y los marchantes. Y entre vino y vino, ellos concertaron que los compradores le pagaran los cinco duros del burro cojo al Toña.
Y el Toña entre nieblas de aguardiente saco una navaja y se la puso en el costado al comprador y le dijo: " me tienes que devolver los cinco duros " y el comprador le contesto:" ahora te metes el burro por los cojones, que ya no lo quiero, ni por cinco duros".
Dicen que la carne de caballo se parece mucho a la carne de burro.