Paisanos y seguidores

31 de julio de 2014

Algibe Trillo de Granada


Entre los aljibes  públicos  granadinos  de otro tiempos  , el llamado  Aljibe de Trillo , en, la confluencia  de la cuesta  y la calle  de este nombre , en el viejo Albayzín, fue siempre  uno de los más populares  .En épocas lejanas  y no sin sorpresa de los  escasos  visitantes , en el conjunto de estos aljibes  bastado  y sobrado para proveer de agua  potable  a la ciudad. Bosqie Maurel no lo pasaba por alto en su Geografía  Urbana de Granada , donde escribiá : la red de conducción y distribución ,que partiendo  de las acequias  del Darro y Aynnadamar, se distriburía  por un complejo sistema de aljibes  permitiendo  no sólo  el riego  de los jardines  domésticos  sino el mismo consumo familiar, era la admiración  de propios  y extraños  en el aiglo XV, De entonces , los bellos  y evocadores  nombres  de muchos  aljibes  , del Rey, de la Vieja , de la Gitana, de la Llucia  o del agua Dulce :El de Trillo  se llama así por don Juan  de Trillo , Caballero  24 y Comendado, que  vivió por este  lugar, pintoresca encrucijadan en el corazón de la Alcazaba describe Julio Belza-, que degraciadamente . empieza a desfigurarse, En 1915, el Aljibe de Trillo  y su más cercano contorno, presentaban el pintoresco aspecto que no da a conocer la fotografía ,fechada  en ese año. Enormemente  sugestivo el típico rincón albayzinero, risueña esquina escondida en el primitivo barrio llamado  por los musulmanes  de la  Carucha ,Aquí en el corazón de la antigua Alcazaba Cadina, el Aljibe de Trillo  es elemento valioso de un paisaje infinitamente  seductor . En 1915, como puede verse , el ya varias  veces  centenario  aljibe seguía prestando sus servicios , como cuando Henríquez de Jorquera  en sus  Anales  ( siglo XVIII), ya  lo citaba entre  los  muchos aljibes  de agua  regada de que  se sirven los vecinos . Hoy, que los aljibes  son  un entrañable recuerdo  del ayer  granadino , un reflejo de vida  y costumbres  nunca suficientemente  estudiada – como bien  escribió Seco  de Lucena-, esta  curiosa  y bella  imagen Fotográfica posee indudable colorido y sabor. La sencilla  portada  del Aljibe, su arco elegante , el aguador ,el transeúnte ,sin prisas , el vecino asomado a la puerta  matando el tiempo , los valiosos  restos  de edificaciones  antiguas  aún conservados , la gracia  del balcón colmado  de flores ... Hoy, que la ciudad  todas  nos estremece o irrita  con su permanentes  sucesión de ruidos  a cual más agresivo y odioso, este escenario  del Albayzín en 1915 se nos ofrece  a nuestros  nervios  cansados y nuestra vida  de vértigo como una  ventana abierta  al misterio  cósmico de un tiempo sereno que fue para siempre

30 de julio de 2014

Casa de la Mariana Pineda de Granada



Una  de las nobles  y bellas fachadas  de la carrera del Darro , la calle de más carácter  entre las que  se conservan de la ciudad antigua. En tiempos musulmanes , la calle no había  existido como tal limitándose a una  simple muralla que contorneaba la vertiente arenosa  de río. Lo cristianos explanaron el lugar escribe Mariano Antequera –y, construyeron  en él iglesias, conventos  y mansiones  señoriales, de lo que algo ha llegado hasta  nosotros.
por  ejemplo, la noble casona  de la Fotografía .Con fachada del siglo XVI, restaurada  posteriormente , en piedra  de Sierra  Elvira, manierista, con  pilastras  laterales  toscanas , arco de medio  punto con  un frontón  partido  en dos volutas  que abrazan la reja  de la ventana central y culminan en pirámides .De hierros embellecidos  para las casas granadinas,  tenemos  delante  notables  ejemplos  en las buenas rejas  de estilo plateresco de la finca. El alero posee. modillones  cerámicos . En la fachada  de ladrillo visto  ponen una  nota  singular  las zonas  cubiertas  de esgrafiado al  estuco. En el patio de esta casa  de la Carrera  del Darro existe  uno de los mejores  pilares  granadinos , con  riquísima composición, trazado  y muy  buenos elementos  escultóricos  de la escuela  de Diego de Siloé, que  algunos incluso atribuyen al propio gran acquitecto de nuestra  Catedral. Como  todas las viejas  casas , ésta tiene su historia  y su anécdota. Porque  en ella  nación y vivió su juventud Mariana Pineda El día  primero  de septiembre  de 1804 vendrían al mundo entre  estos  muros  la que sería  musa eterna  de la  lucha por la libertad  en nuestro país . Era hija  de doña María  de los Dolores  Muñoz y bueno y de don Mariano de Pineda y Ramirez, alto oficial de la Mariana Real en situación de retirado y entroncado con noble familia. Al día  siguiente , la recién nacida  sería  bautizada en la proxima iglesia  de Santa Ana. Ofició la ceremonia  el Muy Rvdo. Fraiy Juan  María Hinojosa , lector de Teología  y Calificador de Santo  Oficio, del Convento de San Francisco , Casa  grande  de esta ciudad , anota Antonia  Rodrigo en su  biografía .El  destino tenía  reservado  a este  religioso otro papel muy  distinto en la vida  de aquella niña . Veintisiete  años  después  le proporcionaría  últimos auxilios  espirituales  la víspera de su ejecución.. La Carrera  del Darro, a comienzos  del siglo XIX, era  un lugar  de bastante  movimiento ciudadano a determinadas horas  Allí residían desde  mucho tiempo antes  buen número  de las familias  de más alta posición, nobles, altos cargos públicos , la clase  superior , en difinitiva , de una  ciudad  que abordaba  el siglo XIX tan  padecida  de penurias y  epidemias , que había  disminuido sensiblemente  su población en pocos  años .En  aquella  Granada  y en esta  casa  nacía  Mariana Pineda, cuya vida  y sacrificio se convertiría  en símbolo, teatro y canción popular

La Peza y sus leyendas

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La Peza y sus gentes