Paisanos y seguidores

21 de abril de 2013

La hora de la merienda.

 
Hace  mucho, mucho tiempo, todavía  no se habían  inventado los relojes. No Había relojes de pulsera ni de pared. No había nada para saber qué hora era. Pero a nadie le importaba demasiado. Hacían las cosas de siempre a la  que creían la hora de siempre. hace bastante tiempo, vivía en el país del rey Eggo un inventor llamado Coggo. Era muy bueno inventando cosa, aunque no siempre funcionaban a la primera. Si el rey Eggo quería algo para cortar papel, Coggo unía dos cuchillos  y hacía unas tijeras. Si la reina no podía leer las letras pequeñas, pegaba dos lupas y hacía unas gafas. Si la señora Baggo tenía que ir de compras con prisas, clavaba dos ruedas en un palo ( Las ruedas  no  podían girar, claro, por lo cual esta vez, y a pesar de lo listísimo que era, Coggo no  inventó la bicicleta). 
 
Al rey Eggo le en cantaba comer. Y su comida preferida era la merienda. Y esperaba con impaciencia que llegara la hora. Por la tarde, él y la reina se sentaban juntos a la mesa. <>, decía siempre el rey. <>, decía la reina con firmeza.<< Me parece que sí, cariño>>, insistía el rey.
<> << Me hace ruido el estómago, cariño.>> << Pues dile a tu estómago que  todavía
es temprano>>, decía la reina.
Y seguía leyendo. El rey fue a ver al Coggo.
<< Coggo, amigo mío>>, le dijo, << necesito algo que avise cuando sea la hora de la merienda. Algo que me avise a menudo, y aprisa y pronto.>>
Coggo se rascó la cabeza, y empezó a sacar bártulos de su baúl y a hacer experimentos. Al día siguiente le llevó al rey una caja que acababa de construir.  << Majestad, con esta llave se enrolla una cuerda, que después se va desenrollando lentamente y hace giral una aguja situada delante de la caja.>>
<< Y>>, continuó, << si escribimos números o palabras de ante de la caja, podremos saber qué hora es.>>
<<¿ Por ejemplo, la hora de la merienda?>>, preguntó el rey esperanzado.
<< exactamente>>, dijo Coggo , y escribió la palabra <> en lo alto de la caja.

1 comentario:

Azul Unada dijo...

Sinceramente leí el artículo porque me llamó la atención la foto. Cómo me gusta conocer las costumbres de la gentes, qué comen, como viven y entender un poco más al género humano. Me encantó la historia del reloj, muy buena

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