Paisanos y seguidores

25 de febrero de 2013

YO Y EL IMBÉCIL LLEGAMOS TARDE...

Yo sólo he tenido un reloj en mi vida. Un Casio de tecnología punta japonesa. Me lo mandó mi tío Nicolás cuando hice la Primera Comunión. Bueno, la primera y la última, porque me da verguenza confesarme no he vuelto a comulgar. Soy un legalista. Y sin la comunión, que es el momento cúspide, la misa pierde el noventa por cien de su gracia. La verdad es que yo en el principio de los tiempos pensaba objetar, porque me daba palo verme con la obligación de ir todos los domingos a misa, y ya que te apuntas a una cosa, te apuntas con todas las consecuencias . Pero mi madre se puso superpesada con que si, que tenía que hacerla. Mi padre le decía : “ Pero, Cata, si el chiquillo no quiere “, y mi madre le contestaba: “ El chiquillo no tiene edad para decidir.”

2 comentarios:

ecos de ubeda dijo...

de manolito gafotas interesante un beso maria

GARDENIA dijo...

Las madres se imponen

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