Paisanos y seguidores

29 de octubre de 2010

Las gatitas de Alcobendas


Os cuento había una vez una niña muy buena y esta estaba siempre pidiéndole a la madre un animal de compañía, pero la madre siempre le decía: “hija es imposible, porque trabajamos fuera y este animalito se queda solo todo el día”.
Pues la niña siempre lo mismo, enfadada porque ella quería estar como las otras niñas que las madres trabajaban en casa, pues la verdad que esta pobre niña, siempre estaba pidiendo un perrito o un gatito
A ella le daba igual, la cosa es que no dejaba de pedirlo y los padres de esta niña que era muy buena y obediente, dicen los padres: vaya vamos hacer algo, porque nos da pena de ver lo que le gusta los animales, pero en un piso es casi imposible,
Pero al final se decidieron por un gatito, pero la vedad que el gatito era un gatito el de gatito del tejado, este de la canción:
Estado el señor don gato
sentadito en tejado

Pues la verdad que se acostaron. Era verano y el gatito que no conocía la casa se asomo al balcón y todavía estamos esperándolo.
Bien pues esta niña tan buena, apenada por su gatito pues los padres que la querían mucho al verla tan triste no sabían como consolar a esta niña, porque el gatito se perdió.
Pues una amiga de la madre, le dice:” mira yo para que tu niña sea feliz unos días tengo en casa un gatito de esos pequeñitos te lo traes unos días hasta que aparezca el de tu niña
Pues vaya juerga que lio el gatito de la amiga, pues a lo largo del día o de la noche pues cuando fue a ver al gatito de la amiga de la madre, pues no lo encontraban y nos sabían adonde estaba el pobre gatito.
Pues los padres la niña, la hermana, todos busca que te busca, pues cambiaban los muebles, los armarios trajeron unos perros de un cazador para ver si lo encontraban, pero como decimos que si quieres arroz catalina
El perro no daba señal de vida, pues la madre como si fuera una gatita aullaba y lo llamaba pero nada de nada, pues por la tarde la hermana mayor estaba en la cocina y ella siente un ruido casi agonizante y dice aquí esta el gatito pero la verdad que solo sentían los suspiros, pues nadie sabían de donde venían y no se explican como pudo el gatito meterse en el cajón de los cubiertos en la mesa de la cocina que esta es grande, pues el pobre gatito ahí estaba atrapado y sin poder salír, pues se havía metió por detrás de la mesa, es decir por el cajón de los cubiertos y la pequeña niña cuando vio esto dijo:”mami llama a tu amiga que yo no quiero mas animalitos en el piso.
y colorín colorado este cuesto se ha acabado como la vida misma
María

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