Paisanos y seguidores

5 de octubre de 2010

estreves y cucharas de palo


Os cuento, ahora tenemos cubiertos de todas los tamaños, pues bien antes cuando yo era chica, yo creo que se compartían, la verdad que era de pena, pues como yo he dicho antes, yo esto lo recuerdo con mucha alegría, pues a mi como casi a todas, los que tenéis mi edad, solo pensábamos en comer y nada mas.

Pues me acuerdo que cuando se hacian las gachas, se ponían unas estreves que servia como de mesa y encima la sartén.
Pues como las gachas se estiraban en la sartén, pues según las personas que ivan a comer, se ponían las cucharas alrededor de la sartén, clavadas en las gachas.

Pues después se echaba el caldo y junto un buen plato de tocino frito, que esto sabía a gloria, pero la verdad que si venia alguien o havías puesto alguna cuchara de menos, pues no pasaba nada porque se comía a medias, que eso quiere decir compartir una cuchara. Yo una y otra tu y todos felices

pues de lo que me acuerdo es cuando havía que llevarle a los segadores la comida. Estos si que estaban como los pájaros esperado que llegara la de la merienda y a lo mejor se le havía olvidado los cubiertos, pues decía:” no pasa nada, porque ahora mismo vamos hacer unas de palo”.
Y yo me recuerdo que mi padre cogía una rama que estuviera seca y con su navaja hacia como un tenedor, que era como un pinchito, pero esto engachaba bien las papas fritas con pimientos o con ajos, pues el gazpacho de toda la vida, el peceño con pepino, pues empezabas a tomarlo por turnos, porque la verdad, estaba fresquito la cosa era que teníamos mas hambre que los perros de Lucas, que se comían los trozos de cebollas pensando que eran coscurros de pan, pero lo juro mas felices que unas pascuas y no estábamos malos nunca, siempre alegres con todos.

Pues de postre, decía traete ese melón, que para qué estuviera fresquito, estaba junto a la fuente así que no hacia ni falta ni frigoríficos, ni cucharas, nada mas que las justas, pues éramos felices con todo.
Pes hoy gracias a Diós tenemos de todas las clase de cubiertos, que para el pescado y para el café, para el postre… pues lo que me decía a mi la abuela: “ hay que saber mirar por todo y dar gracias a Diós por todo lo que tenemos y que todos tengamos lo necesario. ¿Para que mas? si todo se queda aquí

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