Paisanos y seguidores

15 de febrero de 2010

las tablas, el niño, la matanza y el saco de papas, mi padre y yo




Os cuento cuando me fui de La Peza, la verdad es que la eche de menos, es decir me acordaba de ella un monton, pues antes eramos felices con solo tener comida y nada mas.

Nos fuimos de La Peza por el trabajo, es decir para prosperar y como decimos en La Peza, nos fuimos como los caracoles, con la casa a cuestas. Eramos de Telefonica y entonces ivamos por todos los pueblos de Andalucia instalando telefonos.

Me acuerdo que era una brigada que eran once trabajadores y estos llevaban la familia,con sus niños y sus mujeres y eramos unos cuantos.

Pues cuando llegabamos a algun pueblo y la verdad es que algunos estaban muy atrasados, pues cuando se iva a buscar posada, nadie se fiaba de nadie, pues los del pueblo decian:”
esta gente son del circo, o mejor dicho son titiriteros.

Asi que nadie tenia fonda ni casa para nosotros, pues encima decian:" estos con los niños lo hacen todo pedazos".
Pues nosotros les deciamos: "¿ que quiere ustedes? si los niños son nuestros, tiene que estar con nosotros".

Pues estaba complicado la cosas, pues antes no havia tantas maletas ni tantos bolsos, la cosa era que Telefonica tenia unos camiones y en ellos se se trasladaban todos los materiales y todos los familiares con sus equipajes.
Era hermoso como como nos ayudabamos unos a los otros, pues bien, yo echaba de menos mucho a La Peza que por donde fueras ivas agusto y a todos los conocias, pues la verdad es que yo una de las veces que nos trasladamos, pues mi marido lo traladaban mas que a nadie porque era conductor, pues tenia que estar siempre llevando material, pues yo a veces me iba con mi niño a La Peza, el pezeño, pues este nacio en la calle de las Palmas en La Peza. Era feo con gana pero para mi era un muñeco.

Bien pues dicen mi suegra, la mujeres que se casan, tienen que estar con su marido alla donde va el.
Pues este estaba en la serrania de Malaga, es decir por Ronda, pues ella que era guena mujer dice esta no puede ir sola con el niño y la matanza, pues dice mi padre, pues yo voy a llevarla, pues de camino le voy a echar un saco de papas.

Pues asi que nos montemos en el tren de Granada hasta Ronda. Madre de Dios que tren, pues este tenia unas tablas mas duras que un dia sin pan, pues asi mas de cinco horas en el tren y las tablas, el niño, la matanza y el saco de papas, mi padre y yo, parecia que no llegabamos nunca de lo lejos que estabamos, entonces si que me acordaba de La Peza, lo mejor del planeta para mi

Pues cuando llegamos a la estacion habia unos señores con un carrillo para ayudarte a bajar el equipaje, pues pobrecillo mi padre, que Dios lo tenga en su santa gloria, este hombre al verlo con el saco de papas, dice que se lo de para ayudarle y dice mi padre:" tu que te has creido que las papas son pa ti, de eso nada".
Pues la verdad es que no se como llegamos hasta nuestro destino, pues no tiremos las papas por el tajo de Ronda, porque eran de La Peza, pero que pena, llevabamos alli unos cuantos dias y otra vez trasladados para otro sitio. Era asi el trabajo y se decia asi:
"Vamonos de aqui, que aqui nos han calado
vamonos de aqui con la musica a otro lado...

Pues las papas de La Peza se las dejamos a la dueña de la casa, yo creo que aun le quedan papas pues yo que soy devota de la virgen del puño pues como pude dejar las papas de La Peza en aquellos tiempos. La verdad que eramos mas felices que unas pascuas con todo lo que se tenia

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